La generación del...

En mis tiempos la cosa era distinta.

Yo no sé de dónde viene esa extraña necesidad que tenemos los seres humanos de compararnos con el resto como para dar una sensación de mega-culismo a nuestras vidas, ni tampoco esa, también extraña, necesidad de pertenecer a algo. Lo que sea, pero algo por favor… y qué más fácil que pertenecer a una generación. No se necesitan amigos, conocidos, ¡nada!, solo haber nacido entre ciertos años... y qué más gratificante que pertenecer a la generación del… y acá da lo mismo el año, ya que obvio, cada generación tiene cosas que los distinguen, cosas que con el paso de los años se vuelven recuerdos nostálgicos y que nos hacen sentir orgullosos de aquella adorable época... la que sea.

Ahora están de moda los pokemones, y con eso despierta el bichito y todos nos comparamos con ellos, y si antes te daba vergüenza asumir que aún erai virgen porque era de "pernos", ahora es todo un orgullo...porque altiro te diferencias de los "oh-por-dios-qué-sueltos-estos-pokemones".

El no entendimiento de tanta tribu urbana nos hace sentir viejos. Aunque no lo seamos... y es que cualquier no-pokemón se siente fuera de lugar cuando nos enteramos de las andanzas de estos niños en cuanto programa de tele, plaza, parque y estación de metro hay. Nos sentimos como se debieron haber sentido nuestros abuelos cuando la nieta favorita no-mato-ni-una-mosca se fue a “convivir” con el pololo...

Todo esto me lleva a pensar en esa famosa cadena de internet que se titulaba “Nos estamos poniendo viejos”, en donde se hacía alusión a todas esas cosas que identificaron la niñez de cualquiera que haya nacido desde el 80 y como hasta antes del 88. Yo debo confesar que mi infancia la pasé muy en otra, en extremo en otra en realidad, y es que eran tiempos en el que el “déficit atencional” no estaba tan de moda y el ritalín causaba ciertas sospechas… así que yo solo vivía y me encargaba de pasarlo bien, mientras mi mamá luchaba por crearme un hábito de estudio y de responsabilidad, que bueno... más de alguna pelea trajeron.

En fin, la lista era larga. Ni cagando pa sentirse vieja y el que se sienta viejo es tonto grave. Todo esto es pa reirse de las cosas que alguna vez hicimos...

Esta es mi lista:

- Yo veía Los Venegas porque me gustaba el Memito.

- Odiaba usar body y esas patas que tenían elastiquito que se pasaba por debajo del pie, pero como no tenía ni voz ni voto, mi mamá me obligaba no más. Yo prefería usar patas cortas, o calzas, con poleras anchas que taparan las pompis, y los calcetines DEBÍAN ser del mismo color que la polera.

- Mi mamá me compraba las ballerinas que venían en un huevito, solo porque venían en un huevito.

- Al igual que muuuuchos, pasé horas junto a la radio grabando cassettes con las canciones que me gustaban pa después escucharlas en mi super pérsonal amarillo. Obviamente, pa no gastarle la pila rebobinaba los cassettes con la archiconocida técnica del lápiz BIC.

- Me sentía grande y súper cul diciendo “grosso”, “neto” y “a todo full”.

- También decía tarúpido, que significaba Tarado y Estúpido.

- Jugué al “me sú… me sú... me subo a la mesa” y al “Estaba la Catalina…” pero por el déficit atencional, NUNCA me supe las letras.

- Mi hermano me despertaba para que viera los angelitos del inicio de las transmisiones del canal 13... no sé porqué... parece que me gustaban mucho.

- Las figuritas de acción (He-Man, Thunder Cats, etc.) NO eran articuladas, con suerte movían un brazo y yo les ponía bolsas del Jumbo y los tiraba como paracaidistas.

- Queriá que mi profesora fuera la Maestra Jimena.

- Jugué con el Atari y con el Comodore, y desarrollé una obsesión.

- Miraba los dibujos (porque no entendía nada de lo que leía) de la revista Topaze (cuando venía con la Tercera), me gustaba verle la nariz a Frei y soñaba con ser caricaturista.

- Adoraba sacarme la pintura de los pintauñas Tammy. Era tan adictivo como sacarse la colafría de la mano.

- La TV Grama era chiquitita y traía póster cancioneros de Ricky Martin con el pelo largo y crespo, de la Myriam Hernández y de Pablito Ruiz...

- En el colegio, computación era hacer mover a una ranita que dibujaba weas.

- Coleccionaba las monedas de un peso de esas grandes porque mi nana vaticinó que desaparecerían.

- Me encantaba el Perro Lenteja y una vez fui a ver el show de Patio Plum al Cultural de La Reina. Casi muero de emoción.

- Adoraba los mocasines pluma sin cordón y como tenía las patas muy flacas se me salían pero no me importaba.

- Quería concursar en Nubeluz y que mi papá dejara de fumar.

- Junté las tapitas de los yogur pa armar el auto, pero nunca nunca me salió la que faltaba. Ya ni me acuerdo cual era.

- Tuve de esos relojes gigantes que se colgaban en la pared. Antes eran re encachaos, ahora son horribles.

- Metí más de algún boleto de micro al cloro por si ganaba algo.

- En mi casa teníamos tenedores, cucharas y frazadas LADECO.

- Mi mamá me mandaba juguito de colación en esas botellitas de vidrio, no por opción si no porque no existían las botellitas de plástico. Me quedé más de una vez sin tomar jugo y con varios pedacitos de vidrio. Hoy en día conocidos como material cortopunzante, pero que en ese entonces no representaba peligro absoluto, los bully solo te comían la colasión.

- Di vuelta el cassette de la Xuxa para ver si el diablo era magnífico... Según mi criterio sumamente influenciado, SÍ LO DICE.

- Una vez hice que mi mamá fuera a la casa de mi abuela a buscar uno de esos lentes 3D porque en Martes 13 daban unos videos especiales y había que verlo con esos lentes.

- Iba a patinar al shopping de Vitacura. Era de lo más cul. Arrendábamos los patines y dábamos vueltas por horas...

- Tuve una espada que adentro tenía agua y brillitos. Le pegaba y pegaba para que se rompiera pero parece que se me perdió... o me la quitaron. Como también me quitaron esa pistola que una apretaba el gatillo y hacía MIL ruidos.

- La Andrea Tessa y el Cesar Antonio Santis eran unos guapetones de la TV. Nunca más los vi.

- Me acuerdo de cuando la Margot Kahl y la Susana Horno conducían noticias, y extrañamente encontraba guapa a la Margot Kahl.

- El Felipe Camoroaga y la Claudia Conserva eran los extrajóvenes de la época...

Ustedes se estarán poniendo viejos... yo no.