El arte de sacar la vuelta.

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.

En mi vida, esta frase me ha marcado de manera contraria. Es que las cosas a veces cuando una es rechica se le dan tan reultrafáciles que de a poco una se va acostumbrando a dejarlo todo pa después...
La queja es fácil: “pucha, no me alcanza el tiempo”. Pero las pelotas. El tiempo sobra si una se organiza bien.

Hoy hablaba con la Cata Panta. Quien sabiamente me dijo, textual: “motívate! QUE LOS CONSTANTES SON LOS Q TRIUNFAN NO LOS SECOS!” Puta, y yo que siempre me he considerado más seca que constante. Toy cagá, pero tiene razón. Nunca me he destacado por triunfar, y ser una “promesa” eterna termina por congelarte, así, como la maldita excusa. “Algún día llegará...” Pero nunca llega, porque no he buscao na... y, mientras tanto, sacar la vuelta resulta motivante. Dicotomía extrema.

¿Y si no quiero triunfar? ¿Y si mejor me escapo con mi amiguita pa Tailandia? ¿Y si triunfo antes y de ahí me voy pa Tailandia?...¿y si triunfo en Tailandia?

En fin, después de la charla motivacional, agarré mi computador y me fui al patio a trabajar. Debo confesar que me sentía orgullosa de mí misma, y del inédito gran impulso que tenía por trabajar cuando aún había sol y aprovechando el empujoncito me puse a escribir… y puta que escribí. Quizás escribí puras hueás. Pero algo es algo. Logré poner el preciado “Fin” al final del relatoms.

Ahora, el problema que me aqueja... va más allá de la motivación. Porque de nuevo me encuentro sacando la vuelta como si los días fueran eternos y el trabajo que tengo que terminar no era pal martes pasao... y es que llevo 4 años estudiando guiones, lo que en términos de productividad, significa unas 2 ó 3 historias por semestre, eso multiplicao por 8, da algo así como 20 historias en promedio. Veinte, y al parecer ya acabé la cuota. No se me ocurre nada, y pa variar la historia “promete”, pero el desarrollo… mis polainas. Porque ya no se me ocurre nada, en serio.

Me pregunto si Cata Panta le pegará a las charlas de creatividad... o si mi amiguita estará dispuesta a partir mañana mismo pa Tailandia… Sí, mañana… porque hoy no es que esté trabajando, es que quizás no estoy lo suficientemente motivá pa irme.

Todos terminaron sus trabajos, yo no... y mi amiguita tampoco.

Carlitos

Carlitos tomó mucha merendina... pero tuvo cojones.

Probablemente a mí me habría pasado lo que le pasa al niño en Magnolia. Me habría hecho pipí ahí mismo, y frente a toda la tele... y es que a veces dan tantas ganas y en los peores momentos, y aguantarse es casi imposible. Cuando erai chica podías hacer el baile del pipí: juntar las piernas y balancearte de un lado a otro... intentando quizás pensar en alguna otra cosa mientras jurabas que nadie se daba cuenta. Pero ahora es muy evidente... aunque las técnicas de señorita tienden a pasar desapercibido. Técnicas que no revelaré pa que no sepan cuando tenga ganas de hacer pishí.


Carlitos tiene ganas de hacer pishí, yo ya hice.

Patagonia sin represas

www.patagoniasinrepresas.cl

ENDESA esa una empresa española que como toda transnacional le importa una verdadera callampa absolutamente todo lo que no sea dinero, y sobre todo si se trata de recursos naturales porque no tienen la capacidad de pensar y menos anticipar el daño que producen con sus caprichos y ganas de más y más plata. Intentan ganarse a la gente con regalos y discursos de “mejorar la calidad de vida del sector y solucionar los problemas energéticos”, pero no somos tontos. Esta gente no tiene buenas intenciones, sobre todo si han invertido más de 400 millones de dólares… ¿para qué? Para poner un número indefinido de centrales hidroeléctricas en la Patagonia, inundando así casi 10.000 hectáreas de bosques nativos.

Los ríos que se ven amenazados por el represamiento para estas mega centrales hidroeléctricas son, entre otros: Pascua, Baker, Bravo, Palena, Futaleufú, Chacabuco, Cisnes... (haz click aquí para ver los ríos)

Los impactos ambientales de tanto pseudo-progreso son impresionantes. Yo no sé como ésta gente detrás de ENDESA lo hace pa que le de lo mismo. Sobre todo si los daños son tan evidentes.


El informe de la comisión mundial de represas (ONU, 2000) indica entre numerosos impactos ambientales (www.dams.org):

- Pérdida de la biodiversidad acuática, de las pesquerías río arriba y abajo, y de los servicios brindados por las planicies de inundación río abajo, por los humedales, y por los ecosistemas de las riberas, y estuarios adyacentes.

- Pérdida de bosques y de hábitats naturales, de poblaciones de especies, y la degradación de las cuencas río arriba debido a la inundación de la zona de los embalses.

- Impactos acumulativos en la calidad del agua, en las inundaciones naturales y en la composición de las especies, cuando en el mismo río se construyen varias represas.

Gente así (de hueona) hay en todo el mundo. Yo no sé pa qué quieren más plata si el día de mañana se van a morir y la única herencia que dejarán es un planeta a segundos de total extinción. ¿Qué se cree esta gente?.


Esta gente quiere plata, yo quiero un planeta lleno de vida.

No como carne

"A ninguno de nosotros nos gustaría terminar así, a los demás animales tampoco"

Yo no como carne, los motivos son varios, pero indagar en éstos podría ser el máximo aburrimiento... Aburrimiento que más de alguno ha experimentado, y es que a una de repente le baja por dar la lata intentando crear algo de conciencia o de validar una forma de vida sin carne, a cuanto carnívoro se cruza por delante y, sobre todo, a esos que se sorprenden excesivamente y que el hecho de que exista gente que no come carne los impacta más que si vieran a Elvis vivito y coleando.

Y es que yo no entiendo por qué les cuesta tanto entender que una opte por no comer carne; ...y por carne me refiero incluso a sus derivados: salchicha, hamburguesa, jamón, salame, paté... etc. Tampoco entiendo porqué cuando una, modestamente, luego de que te ofrecen algún animal como comida, dice “no gracias, no como carne”, te dicen: “ahh, pero tengo pollito”... como si el pollo no fuera un animal... y entonces una se disculpa intentando no faltar el respeto, sobre todo si es tu suegra o la mamá de un amigo, y evitando a como dé lugar evidenciar la ignorancia de aquella persona una dice: “no, no... pollito tampoco, tía, es que en realidad no como animales”... y luego quizás insistan con el pescado y ahí una ya no sabe qué decir...

Hasta que les queda claro que realmente no comes animales, y paff!, no hay nada peor que un adulto sorprendido porque eres vegetariana. "¿Y qué come entonces mijita?” y ahí, una orgullosa de la multifacética carne de soja, contesta: “Carne de soja...

Si tu interlocutor es pelotudo te dice “pero eso no es carne”. Si es más pelotudo te insiste en las proteinas y vitaminas y tanta cuestión que entrega la carne y que creen irremplazable. Pero si es aún más pelotudo te dice “pero las plantas también son seres vivos”…Adentrar en ese tema, es, nuevamente, perder el tiempo…

La tía come carne… yo no.

Horror

Es que en verdá no lo paso muy bien que digamos.

Yo me acuerdo cuando lo más mega grosso, después de la Monga era la montaña rusa de fantasilandia, la de los carritos de a cuatro personas...
Era subir y bajar, de repente dar unas vueltitas con una leve inclinación, y eso era todo... y yo lo pasaba la raja. La emoción era la justa y necesaria como para ir todo el viaje sonriendo hasta que se te secara la boca y quedaras con la sonrisa eterna.

Todo cambió cuando llegaron aquellas montañas rusas en las que te ponen una especie de arnés/escudo para que no salgas disparada volando en alguna de las vueltas locas. Obvio, con la emoción de la primera montaña rusa del Fantasilandia, las otras deberían ser aún más la raja... pero NO. Desde que te sientas y cachai que el arnés todavía no queda trancado, y como que quieres moverlo pero no, ya que no vaya a ser de que se te quede a medias...y la cosa parta... y así empieza la tortura: ¿Quedará firme esta hueá? ¿Pa siempre?...
y bueno, al final siempre se tranca... y por lo general una se siente segura... y se empieza a mover el carrito... y suenan las cadenas... y todo es felicidad y tranquilidad, de hecho hasta una disfruta viendo como la gente en el suelo se ve más chiquitita y te saluda (o despide)... y en medio de esa pasividad, paf! te sueltan y perdiste toda cordura. La cara desformada y los gritos desesperados reflejan todo el terror de ir arribita de ese carro...
Después de rebotar para todos lados y que la cabeza se mueva como saco de papas, todo termina...
...y es en ese momento en que me llega toda la felicidad... y, finalmente, disfruto... pa prometerme que nunca más me subo a una de esas.

A mí ya no me gustan las montañas rusas... y seguramente al niño de abajo tampoco.




Con respecto al video. Dios mio... ¿cómo esa señora se ríe tanto? ¿de qué? ¿de nervios? ¿del niño?... y pobre niño, encarna todos mis miedos.

Este niño se cagó de miedo, yo no.

Mi nombre es...

Natalia... y la gente me dice Nati.

Durante estas últimas semanas llamarse Natalia se ha vuelto una patá en la wata. Con cara de idiota he tenido que escuchar cientos de "wena naty" de gente que cree haber hecho la mejor relación del mundo y que el ingenio los supera, pero no. La primera es chistosa, la décima, aburre.

Con la misma cara de idiota sonriente he tenido que alargar mi nombre al presentarme luego de conocer a alguien o en alguna llamada telefónica, lo que antes era: "Hola, soy la Nati", ahora se ha extendido a "Hola, soy la Natalia"... y no es que yo me ahueonee activando la inseguridad y poniéndome el parche antes de la herida. Es verdad, digo Nati, y altiro mi interlocutor sonríe malévolamente, y durante unos segundos retumba el "wena nati" en su cabeza, hasta que sale.... y yo, vuelvo a sonreír como estúpida...
..y es que no me queda otra, aunque la talla ya sea ULTRA FOME.
Enojarse sería de tonta grave.

Por eso, si me ve, evite el comentario... y si no se lo aguanta, no se moleste si mi sonrisa no es totalmente genuina.

A esta Naty le gusta el miembro del Franco... a mí no.

Acontecer Nacional

¿Y qué me importa a mí?

Yo tuve un ratón que mató a una catita y a nadie le importó por más trágico y criminal que fuera el episodio. También tuve un pollito que murió y, después de que mi viejo le hiciera (una especie de) "Reiki", resucitó, para convertirse en un gallo a toda raja... y a nadie le importó, a pesar de haber sido un verdadero milagro.

Seguramente a todos se le ha muerto al menos una mascota en la vida...y al que no, seguramente es porque tiene 2 años de vida o de pleno no ha tenido nunca una mascota... De todos modos, nadie sale en el diario porque se le murió el perro, o el gato... bueno, la Paulina Nin es otro caso.
Quienes me conocen saben cuánto amo a los animales, incluso con toda la vergüenza de la vida, me vi obligada a salir en la Ley de la Selva... así que si me río, no es porque sea insensible, es solo porque me cuesta creerlo.

Qué me importa a mí la Maura Rivera y lo que pasa en su vida. Qué lata por ella y su perra... Pero más lata, o quizás risa, me da por el periodismo chileno y por todos nosotros, que tan subestimados nos tienen que creen que este tipo de weas nos importan, o que pretenden que nos importen.

La Maura Rivera baila bien, yo no.

The "F" Word

Hasta mi mamá dice fuck.

Perfectamente podría ser reemplazado por nuestro querido "huevón"... al estilo de "la hueá ahueonada, hueón..."



Los Monty Python la llevan... yo no.

Estrenos de Cartelera - Bob Esponja

Qué moderna soy, no lo puedo soportar.


Paco León habla raro, yo no.