Mi nombre es...

Natalia... y la gente me dice Nati.

Durante estas últimas semanas llamarse Natalia se ha vuelto una patá en la wata. Con cara de idiota he tenido que escuchar cientos de "wena naty" de gente que cree haber hecho la mejor relación del mundo y que el ingenio los supera, pero no. La primera es chistosa, la décima, aburre.

Con la misma cara de idiota sonriente he tenido que alargar mi nombre al presentarme luego de conocer a alguien o en alguna llamada telefónica, lo que antes era: "Hola, soy la Nati", ahora se ha extendido a "Hola, soy la Natalia"... y no es que yo me ahueonee activando la inseguridad y poniéndome el parche antes de la herida. Es verdad, digo Nati, y altiro mi interlocutor sonríe malévolamente, y durante unos segundos retumba el "wena nati" en su cabeza, hasta que sale.... y yo, vuelvo a sonreír como estúpida...
..y es que no me queda otra, aunque la talla ya sea ULTRA FOME.
Enojarse sería de tonta grave.

Por eso, si me ve, evite el comentario... y si no se lo aguanta, no se moleste si mi sonrisa no es totalmente genuina.

A esta Naty le gusta el miembro del Franco... a mí no.

1 comentarios:

OjosdeLoca dijo...

q buena memoria tienes

eres de lo mas q hay


NATALIA


besos